Compartimos con ustedes esta nota de un medio español.
Video en: www.elmundo.es
Valparaíso es como un anfiteatro natural, un laberinto de escaleras de colores, de ascensores, de perros callejeros y de casas de chapa colgadas de los cerros, donde las pinturas en las paredes tienen una reconocida importancia .
Aunque en la América precolombina ya se hacían murales, no es hasta los años 30 cuando el muralismo latinoamericano se convierte en un importante y reivindicativo movimiento pictórico. Diego Rivera, primero, y David Alfaro Siquieros, después, luchan con sus pinturas por las igualdades sociales latinoamericanas.
El muralismo llegó a Valparaíso en los años 70 de manos de Salvador Allende. El futuro presidente de Chile y sus partidarios afrontaban los comicios en medio de grandes dificultades económicas, en contraste del enorme despliegue de recursos que mostraba la candidatura de su opositor Eduardo Frei, por lo que pintó la ciudad en la que había nacido con mensajes políticos.
Dos décadas después, en los años 90, se inauguró en el Barrio de Bella Vista el Museo a Cielo Abierto. Participaron 18 artistas chilenos y españoles, entre los que se encontraban Nemesio Antúnez, Roser Bru, José Balmes y el internacionalmente conocido Roberto Matta.